Artículo en Yoga en Red

Escrito By on Abr 30, 2015 | 0 Comentarios


Artículo publicado en Yoga en Red  el 23 de Marzo del 2015
www.yogaenred.com

Cómo adaptar el Yoga a las limitaciones físicas

Gracias a los soportes y la técnica que le caracteriza, se abrió en mí un abanico inmenso de posibilidades a la hora de ahondar en mi práctica personal y mi enseñanza.

La necesidad de ayudar junto con la sensibilidad que me ha aportado el yoga me llevaron a mirar más de cerca y observar cómo respondían los cuerpos a la hora de ajustar con precisión y cuidado a alguien que estuviera lesionado ¡Era sorprendente la evolución que podía ver cada semana, cada mes, en ellos! Evidentemente al haber cambios físicos observe que los había también a nivel emocional y mental.

entrev

Sin duda, cada vez más me daba cuenta de lo grande que es el yoga. Mis clases empezaron a tomar un rumbo diferente.Los alumnos afectados de alguna limitación o molestia física me pedían series que ellos pudieran practicar para su molestia y poder seguir avanzando.

Realice durante mucho tiempo series adaptadas a diferentes patologías, incluso retiros enfocados a esto especialmente. Entre mis clases diarias había una en especial en las que asistían las personas con su serie personal y practicaban mientras yo iba corrigiendo y chequeando la evolución de su práctica.Cada mes la serie se modificaba según los avances de los estudiantes.

“Para mí,  el yoga es compresión, adaptabilidad, apertura, entrega, aceptación y conciencia. Después de mucho tiempo practicando y enseñando, me di cuenta de que podía profundizar  en aspectos más sutiles… y comencé a practicar Yoga Iyengar, a estudiar y ahondar en este método debido a una lesión en la rodilla”

Realmente fue un trabajo maravilloso, ¡duro e intenso! Disfrute mucho haciéndolo. Realmente me sentía muy bien, feliz.

Al cabo del tiempo comencé a impartir clases personales, haciendo lo mismo que entonces pero individualizado. Con la ayuda de un gran amigo y profesional quiropráctico podía contrastar y ver la evolución de los estudiantes con sus afecciones. El resultado fue impresionante: la evidencia de que el yoga es grande quedaba patente. Todo ello junto a la constancia, disciplina y actitud de los practicantes, claro está.

En mis clases privadas se establece un contacto directo con el estudiante. Es importante que haya claridad en cuanto a su lesión se refiere: cuál es la zona afectada, cómo se siente y qué sensaciones produce a nivel anímico.

Es fundamental que haya compromiso para la práctica. Indudablemente esto es muy importante para que exista un trabajo conjunto y se pueda avanzar en ella. A partir de ahí comienzo a hacer un trabajo meticuloso viendo cómo el cuerpo del practicante va respondiendo y utilizando ajustes y soportes que permitan realizar una práctica segura y restaurativa.

Para mí, la idea de estas clases no es que todo el esfuerzo y trabajo se queden en ellas, sino que el practicante realice su sesión sólo, desde lo aprendido, y pueda ir corrigiendo y madurando su práctica. Que llegue a ese momento que le permita conocer, saber, sentir cómo responde su cuerpo y su mente… Es un momento íntimo y delicado a la vez que intenso y lleno de sensaciones diferentes. Al volver a reunirnos en nuestra sesión se puede observar con claridad la evolución en su práctica, viéndose también un avance a nivel físico y mejora de su estado.

Durante este tiempo he tenido la oportunidad de ver resultados realmente increíbles. Es apasionante sentir y ver cómo el yoga junto con el trabajo y actitud del estudiante obtiene sus resultados. Realmente es maravilloso.

Cada día siento con más claridad lo que supone el yoga en mi vida, aunque también sé que queda mucho por descubrir… Y eso lo hace más bonito y especial aún. Me infunde respeto, gratitud y un amor incondicional. La humildad con la que recibo la práctica en mí hace que no llegue a “controlarla” ni a “subestimarla”. Es algo muy grande, sagrado.

Animo a todos los practicantes a seguir, a no parar de descubrir, de sentir… A seguir respetando su práctica porque tenemos la gran suerte de que grandes maestros nos la han mostrado tal cual es, y gracias a ellos podemos experimentar desde la humildad todo lo que supone la práctica de yoga: cambio, evolución y un gran encuentro con uno mismo.

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Nuestra web utiliza cookies para asegurarte una mejor experiencia. Si continúas navegando estás dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies info cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies