Llegó la Primavera…

Escrito By on Mar 27, 2015 | 0 Comentarios


La primavera posiblemente sea la estación más deseada. Es colorida, expresiva, romántica y alegre. Con su llegada, se manifiesta el movimiento, a nuestro alrededor se producen hermosos cambios, la naturaleza florece, se intensifican las horas de luz y los días se alargan invitándonos a conectar con este fenómeno cíciclo y natural que influye en nosotros más de cuanto imaginamos.

Comenzamos a experimentar más ganas de salir a la calle para pasear, practicar ejercicio o disfrutar de la suavidad y calidez del clima. Nos despojamos las vestiduras y soltamos antiguos hábitos e incluso nos lanzamos a la aventura con pasión para abrir horizonte y emprender nuevos retos.

Una poderosa energía renovadora se despierta en nuestro interior alimentada por reconfortantes baños de luz y, como siempre, el Yoga está ahí ejerciendo de maravilloso aliado para estimular y fortalecer esa fuerza interior.

Observar, sentir, abrir, reinventar…Cuidar el cuerpo, aclarar la mente y expandir alma y espíritu.

Por tanto, durante la primavera os invito a realizar posturas algo más exigentes o que requieran de un mayor esfuerzo y atención como son las asanas de pie y asanas de equilibrio para enraizarnos y trabajar la confianza, estabilidad y serenidad o asanas de torsión que, además de masajear, estimulan el trabajo depurativo del hígado y ayudan en la eliminación de toxinas.

No olvidemos los inmensos beneficios de realizar una práctica enérgica, diariamente, como Surya Namaskar (Saludo al Sol) y de la importancia de la respiración. Y lleva a cabo algunas respiraciones yóguicas completas para incrementar tu capacidad torácica y el aire que llega a tus pulmones, aumentarás así tu nivel de energía.

Disfruta el presente y valora la belleza en cada acto, por simple que parezca.

Cuando estamos en armonía experimentamos seguridad, tranquilidad y entrega pero los cambios también puede producir inestabilidad, resistencia o depresión. La primavera nos hace más vulnerables y sensibles y por tanto, también hay quienes sufren altibajos y cambios de ánimo (debilidad, cansancio, dolor de cabeza, falta de concentración, etc) a través de lo que se conoce como astenia primaveral.

¿Qué podemos hacer para fluir con ello y adaptarnos a los cambios a parte de poner hincapié en nuestra práctica yóguica? Seguir el movimiento y el ritmo que marca la primavera: caminar mucho, bailar y liberar el cuerpo, preparar comida más liviana, energetizante y ligera, vestirse con colores cálidos y suaves, dedicar unos minutos diarios para meditar y aquietar la mente, cultivar el optimismo, la alegría, la empatia y el amor.

Recuerda que la primavera es apasionada, intensa y amorosa. Disfruta el presente y valora la belleza en cada acto, por simple que parezca. Mira cerca de tí. Llénate de inspiración. Nunca olvides que la vida cambia y se renueva a cada instante…

¡Feliz Primavera!

Silvia

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